Se me ha ocurrido que podría comentaros de vez en cuando algún libro que considero que vale la pena leerse. No en el sentido de “libros terapéuticos” (un término que horrorizaría al autor de este con el que comenzamos) sino, simplemente, libros que merecen el esfuerzo de leer y releer. En este caso decir “esfuerzo” está justificado: no es un libro ligero, precisamente. Es denso y complejo, aunque escrito en un lenguaje llano y directo (dentro de lo que cabe, ya que los temas a tratar incluyen la filosofía, la economía, las matemáticas y la estadística) y con frecuentes arrebatos de humor cáustico.

Vale. ¿De qué va el libro?

¿Y de dónde viene su título?

Hasta el s. XVIII, un cisne negro era algo imposible. No existía. Pero, de repente, existe. Se descubre una especie de cisne negro en Australia y la gente se vuelve loca porque los cisnes, como todo el mundo sabe, son blancos. Nadie se lo esperaba pero ahí está: es algo real, lo tienes delante de tus narices. Ahora, ver a un cisne negro en un estanque es la cosa más normal del mundo. Tan normal como un ordenador personal con conexión a internet en tu casa.

Según Taleb, un “cisne negro” es un hecho fortuito e inesperado que cambia sustancialmente las cosas. No puede ser previsto y solo es explicado a posteriori. Nos pone una serie de ejemplos: internet, el éxito de Google, los ordenadores personales, los ataques terroristas del 11 de septiembre, etc… Sucesos impredecibles que deben mucho al azar y que han tenido un enorme impacto. Se nos recuerda que el ser humano gestiona mal la incertidumbre, el azar nos afecta y preocupa e intentamos crear explicaciones de sucesos que no podemos llegar a comprender del todo en un afán por controlar lo incontrolable. Taleb no pretende que podamos predecir un cisne negro, sino hacernos más robustos frente a lo inesperado, e incluso aprovechar un acontecimiento negativo a nuestro favor, lo que sería el tema de su siguiente libro, “Antifrágil”.

Hay que señalar que el autor trabajó en la bolsa y sabe de lo que habla. Ha vivido las crisis financieras (cisne negro) y hasta les ha sacado provecho (antifrágil). Otro concepto interesante que el sr. Taleb maneja es el de “skin in the game”, que podría traducirse como “jugarse la piel”. Lo que predica, lo lleva a cabo.

Algunos capítulos se extienden demasiado y una lectura continua puede hacer al libro algo farragoso, pero acercarse poco a poco es muy estimulante; aquí hay ideas interesantes que saltan inesperadamente sobre el lector. Mi sensación final es que no he entendido ni la mitad de lo que se plantea. Para mí requiere varias relecturas, pero eso no me frustra, sino todo lo contrario, me hace querer saber más y entender mejor. En definitiva, es un libro al que volver de vez en cuando.

“El cisne negro: el impacto de lo altamente improbable” Nassim Nicholas Taleb. Editorial Paidós Ibérica. Ensayo.